
La primera versión del Bolivia Carbon Forum 2026 se realizó en la ciudad de Santa Cruz de Sierra el pasado 5 de marzo y de acuerdo a los organizadores el evento fue un éxito.
Camilo Trujillo, asesor de políticas para América Latina y el Caribe International Emissions Trading Association, fue uno de los ponentes. Su conferencia magistral se denominó: Cómo funciona el mercado de carbono en el mundo: una guía clara para Bolivia. VALORES QUE MARCAN conversó con el experto para conocer las oportunidades que tiene el país en el mercado de carbono. “Lo que buscan los inversionistas son marcos regulatorios estables y oportunidades de mercado”, indicó.
¿Qué debe hacer Bolivia para ingresar en el mercado de carbono?
Hay que reconocer primero las oportunidades que tiene Bolivia. Reconocemos que tiene un sector agroindustrial importante, donde se pueden generar proyectos de agricultura sostenible, agricultura regenerativa, incluso proyectos silvopastoriles. Entonces, si reconocemos esa fortaleza que tiene Bolivia, dentro de los bosques y el sector agroindustrial, vemos que pueden generarse grandes e importantes proyectos que generen reducciones de emisiones, que eventualmente van a ser créditos de carbono.
Usualmente lo que buscan los inversionistas son marcos regulatorios estables y oportunidades de mercado. Hoy en día hay oportunidades de mercado a través del mecanismo de mercado que generó el artículo 6 del Acuerdo de París, y a través de ese mercado se pueden adquirir, digamos, demandas que pueden tener empresas como aerolíneas, como otros países que estén interesados en apoyar iniciativas de reducción de emisiones con financiamiento climático.
Entonces, yo diría que ese es uno de los primeros pasos. Y eso sumado a que haya reglas de salvaguardas para que se puedan generar proyectos con comunidades que respeten los derechos de las comunidades, que respeten su cosmogonía, que respeten su participación en las tomas de decisiones de los proyectos y que lógicamente también traiga temas de beneficios justos en el reparto de los ingresos de los proyectos. Entonces, ahí hay unos temas importantes sumado a reglamentación local, que es lo que hoy tenemos como RENAP, que es ese registro de proyectos que regula varios elementos de los mercados de carbono. Yo diría que esos puntos, esos tres puntos, sumado con lo que es el tema de creación de capacidades y de comercialización.
Desde tu experiencia, ¿qué sabes de Bolivia respecto a este tema?
En el pasado, tristemente, se reconoció a Bolivia porque era un actor que estaba en contra del mercado. Y eso, lógicamente, hizo que durante mucho tiempo no hubiera interés de los actores por el mercado en Bolivia. Desde hace un año y medio, aproximadamente, se vio un giro en el cual Bolivia empezó a trabajar un programa jurisdiccional que es un proyecto de conservación grande en la región de Charagua y que se empezó a trabajar también por invitación de la Embajada Británica. Y en ese momento el Gobierno lo vio como una oportunidad de cooperación. Y ya más reciente, la regulación que sacaron sobre el RENAP y un decreto también sobre temas de mercado de carbón y financiamiento climático. Eso es lo que te podría decir, eso es lo que se conoce de Bolivia en el momento y la señal que se está dando alrededor del mundo es: Bolivia está interesado en el mercado y se ha interesado en generar los marcos habilitantes para que vengan actores a participar del mercado.
¿En Latinoamérica qué países están mejor posicionados en el mercado?
El que más estuvo en su momento posicionado fue Colombia, porque generó un instrumento que es el impuesto al carbono, donde generó una demanda nacional de crédito de carbono. Y las empresas tienen la opción de a través de créditos de carbono, compensar el pago del impuesto. Es decir, no pagan el impuesto, pero compran créditos de iniciativas de reducción de emisiones. Y eso posicionó mucho a Colombia. Hoy en día vemos que hay otros países que están avanzando más rápido que Colombia, como es el caso de Chile, que no solamente tiene el mismo mecanismo de Colombia, sino que también habilitó un marco para el artículo 6 del Acuerdo de París y así generar transacciones internacionales en el marco de este Acuerdo. Digamos que muy a la par está Perú, en temas del artículo 6, Brasil está avanzando en un sistema de comercio de emisiones, México poco a poco también ha venido avanzando en un sistema de comercio de emisiones. Y yo diría que esos son los países principales y Paraguay también está dando pasos importantes últimamente.
¿Qué ha cambiado en el mercado de carbono en los últimos diez años?
Mucho. En ese momento, yo creo que uno de los puntos que ayudó a que esto despegara fue lógicamente los nuevos compromisos que trajo el Acuerdo de París. Antes del Acuerdo de París, el mercado estaba un poco bajo, la verdad. Y una vez que se firmó el Acuerdo de París y los países empezaron a tomar decisiones de ponerle un peso al carbono, utilizar impuestos de carbono, sistemas de comercio de emisiones, quisiéramos que fuera más rápido porque la lucha frente al cambio climático no va a esperar, pero se ha venido avanzando poco a poco en diferentes instrumentos. Obviamente, el mercado voluntario también tuvo un pico importante alrededor del 2021 o 2022 y ha mantenido en esas cifras desde entonces. Y lo que esperamos es que estos fenómenos de compromisos por parte de países y empresas sigan avanzando, a pesar de las diferentes dificultades geopolíticas, porque igual hay que cumplir con los compromisos climáticos. Entonces, estamos en ese vaivén de qué tan rápido cumplimos o no, pero sí, sí ha venido avanzando de manera importante y cada vez vemos nuevos países. Por te decir un ejemplo, en algún momento Ecuador, Venezuela y Bolivia tenían una posición de no mercado.
Hoy en día Ecuador y Bolivia, ya tienen una posición de mercado, e incluso Venezuela ha estado también capacitándose en temas de mercado de carbono. Eso ya es una señal muy clara de cómo esto ha venido ganando terreno.
¿Qué tan atractivo es ser parte del mercado de carbono en relación a otras actividades económicas?
Hay casos en los que, dependiendo del proyecto, puede ser más rentable tener un crédito de carbono. Hay casos donde, lógicamente, puede ser más rentable todavía tener ganadería o agricultura. Pero también depende, porque tú puedes compaginar ambas actividades. Tú puedes tener proyectos ganaderos que están capturando carbono o tú puedes tener proyectos agrícolas que están capturando carbono. Y ahí es interesante ver cómo ambos proyectos productivos no van en contravía, sino que se complementan. Entonces, va muy bien cada caso y reconocer que no tienen que pelearse entre ambos tipos de proyectos.