Banco de Vida fortalece la bioseguridad del Hospital Oncológico

En el corazón de la lucha contra el cáncer en Santa Cruz, cada detalle cuenta para salvar una vida. Entendiendo las críticas necesidades del sistema público y la urgencia de los pacientes más vulnerables, Banco de Vida, bajo el liderazgo de su CEO y Fundadora, Mónica Encina, ha formalizado una donación histórica al Hospital Oncológico de Santa Cruz de la Sierra: una cabina de flujo laminar.

Esta acción, canalizada a través de la Asociación de Voluntarias contra el Cáncer Infantil (AFANIC), no es solo la entrega de un equipo; es un compromiso directo con la vida. En un hospital donde la demanda es constante y los recursos suelen ser limitados, contar con tecnología que garantice la bioseguridad es fundamental para evitar complicaciones que pongan en riesgo la recuperación de los pacientes.

Tecnología que protege la vida

La cabina de flujo laminar es un equipo esencial diseñado para crear un ambiente de trabajo estéril y libre de partículas mediante filtros de alta eficiencia (HEPA). En términos humanos, esto significa que los medicamentos inyectables, la preparación de soluciones intravenosas y, fundamentalmente, la reconstitución de fármacos quimioterapéuticos, se realizarán bajo estándares internacionales de asepsia total.

Esta tecnología protege la muestra de cualquier contaminación ambiental y, al mismo tiempo, resguarda al personal médico y de enfermería de la exposición a agentes peligrosos durante el manejo de la quimioterapia. Su uso se extiende también a áreas críticas como la microbiología clínica y el procesamiento de componentes sanguíneos, elevando la calidad del tratamiento oncológico en el departamento.

Una historia de compromiso boliviano

La donación coincide con la visión de Banco de Vida, una institución que nació hace 20 años precisamente por la preocupación de unos padres que buscaban las mejores oportunidades de salud para sus hijos y para todas las familias bolivianas.

«Nuestra misión siempre ha sido ofrecer una segunda oportunidad de vida», Mónica Encina CEO y Fundadora de la institución que desde 2006 es el primer y único banco de células madre del país. Al trabajar bajo estándares internacionales como F.A.C.T y A.A.B.B —los mismos que regulan a los bancos en Europa y Estados Unidos—, Banco de Vida traslada esa cultura de excelencia al sector público a través de esta donación.

Con personal altamente calificado y certificaciones del SEDES, el banco nacional de células madre, Banco de Vida, reafirma que la innovación técnica solo cobra verdadero sentido cuando se traduce en solidaridad. Con la entrega de este equipo, el Hospital Oncológico no solo recibe una máquina, sino una herramienta de precisión para que médicos y pacientes puedan enfrentar la enfermedad con mayor seguridad y esperanza.

Para Banco de Vida, este aporte es un paso más en su trayectoria de responsabilidad social, recordándonos que, cuando la tecnología de punta y la voluntad humana se encuentran, el futuro de la salud en Bolivia camina hacia adelante.