Manuel Laredo: “El Zeppelin Living Lab es un lugar donde se diseña y se testea materiales de construcción sostenible. Este es un modelo pionero en el mundo”

Por: Rudy Ortiz

Manuel Laredo, CEO de Mamut, presentó un proyecto denominado Zeppelin Living Lab en el cual utiliza materiales de construcción sostenible para edificar viviendas. La presentación la realizó en el marco del Foro Nacional de Sostenibilidad e Innovación, organizado por Soboce y realizado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

“En este Living Lab, que son casi 1.500 metros cuadrados de una vivienda, de un edificio que es un laboratorio, hemos podido utilizar concreto sostenible con una huella de reducción del 30%”, indicó Manuel, quien conversó con VALORES QUE MARCAN y explicó el proyecto.

¿En qué consiste Zeppelin Living Lab?

El Living Lab es un lugar donde se diseña, se crea, se prueba, se testea materiales de construcción sostenible y soluciones de materiales de construcción sostenible. En ese sentido, en este Living Lab, que son casi 1.500 metros cuadrados de una vivienda, de un edificio que es un laboratorio, hemos podido utilizar concreto sostenible con una huella de reducción del 30%. Hemos podido específicamente utilizar paneles solares, hemos utilizado productos de Mamut, que son reciclados de llantas, de plásticos.

Hemos podido utilizar agua, monitoreo de agua, monitoreamos al 100% en tiempo real. Y todo esto nos sirve de datos para que podamos implementar y entrenar la inteligencia artificial.

¿Qué otros objetivos tiene este living lab?

Esto es un laboratorio que busca que la gente que no tiene vivienda, que no puede comprarse un departamento, tenga la posibilidad de poder tener una vivienda barata, con buena calidad de vida, y en concepto de 15 minutos. ¿Qué quiere decir eso? Que pueda caminar a un lado, caminar al otro, sin necesidad de tener que viajar horas desde su casa para ir a trabajar. ¿Te das cuenta? Entonces, la ocupación ha sido muy buena. Tenemos un 90% de ocupación en nuestros Living Labs en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz. Hemos logrado generar un impacto altísimo.

Pero estamos yendo un poco más allá. Es lindo diseñar las cosas, pero ¿qué pasa cuando tenemos que medirlas? Y tenemos que ver que funcionan. Y ahí específicamente nuestro Zeppelin Living Lab es un lugar donde vamos a medir. ¿Cuál es el impacto de los materiales? ¿Cuál es el impacto del agua? ¿Cuál es el impacto de todas esas cosas? Entonces, creo que esa ha sido una oportunidad de mostrar aquí al mundo y a Bolivia que hay soluciones de Bolivia hacia el mundo.

¿Cuándo iniciaron?

En realidad, como prototipo, ha comenzado hace aproximadamente cuatro años.

Es decir, más o menos, si te imaginas es como si fuera una startup. Entonces, recién hemos sacado ya un producto, un mínimo vial de total, que ha sido con esta última construcción que ha comenzado hace un mes en Cochabamba. Y ahora tenemos el proceso de escalar el producto.

¿Dónde se construyó el primero?

En Santa Cruz. Tenemos proyectados también otro edificio sostenible, más o menos, con este concepto. Ojalá que podamos comenzarlo dentro de unos dos años. Estamos en el trámite de los papeles.

¿Y ahora mismo ya está construido y alguien puede ir y comprar?

Lo que pasa es que esta es otra cosa bien importante. No se compra. Esto es a través de un sistema de renta y a través de un anticrético. Entonces, tú puedes acercarte, pero ahorita, por ejemplo, el 90% está lleno. Pero el objetivo es que esto se va a abrir y la gente va a poder comprar. Pero va a comprar acciones, no va a comprar metro cuadrado. Y esas acciones te van a dar la oportunidad de que puedas vivir ahí o puedas proteger tu dinero.

Y esta etapa de comprar acciones, ¿ya comenzó?

Todavía no ha comenzado. Yo creo que va a comenzar aproximadamente dentro de un año. Pero ya el prototipo y el desarrollo está funcionando. Este todavía va a trabajar con un fondo cerrado, donde solamente con capital específico va a funcionar. Y cuando esto esté listo se va a abrir al público. Que esperemos que sea en año o dos años.

¿La idea surgió de ustedes?

Sí, claro, esto es una inversión de nuestro grupo empresarial, que tiene Mamut, que tiene una constructora, y ahora tiene este fondo inmobiliario circular en el que estamos trabajando.

Imagino que tocaste varias puertas, ¿cómo fue la recepción?

La verdad que fue muy buena. Yo creo que hay gente que trabaja, que tiene esta idea, y que tiene esas ganas de innovar y hacer cosas nuevas en Bolivia. Es decir, la gente siempre se queja de que todo el mundo dice que no. Pero hay personas que dicen que sí, y esas personas son las que tenemos ganas de hacer más cosas.

¿Esta iniciativa es la primera que se hace en Bolivia?

Este tipo de modelo es pionero en el mundo. No existe un modelo parecido en el mundo como el que nosotros estamos planteando.

¿Vos lo has comentado esto en tu doctorado?

Sí, en realidad esto es fruto de mi investigación de doctorado que estoy haciendo en Michigan State University. Entonces, ha sido un tópico que ha estado, digamos, no validado, pero sí metodológicamente estudiado y estructurado.